lunes, 29 de octubre de 2012

¡¡Maternidad al desnudo!!


Y para reír un poquito, el lado B de la maternidad, escrito un 11 de junio...

No sé si lo saben, pero un bebé que es alimentado exclusivamente con leche materna, desde los dos meses pueden pasar hasta cinco días sin "vaciar su guatita". Esto debido a que la leche es tan nutritiva que deja poco para desechar, por lo tanto, los peques lo van acumulando hasta que un día, sin aviso alguno, ¡¡viene el destape!! y como dicen por ahí... ¡¡OMG!! Estamos hablando de que no queda más remedio que realizar un baño express y de emergencia, y hacer de tripas corazón para que el lindo osito que le habíamos puesto, o la bella tenida regalada por la abuelita vuelvan a verse -y oler- como antes del "dramático episodio".

Estoy segura que más de alguna mamá que lea esto se reirá y me encontrará toda la razón. Pero les pregunto a ellas y las que aún no tienen un hijo en brazos, ¿tenían o tienen total conciencia de que esas cosas pasan cuando tienes un bebé? Cuando se está embarazada te cuentan mil historias como esas, así como queriendote preparar para lo que viene -o meterte miedo, a veces queda la duda-, y en el mejor de los casos, si la futura mamá no tiene mayores rollos con los "desechos orgánicos" y ha mudado una que otra guagüita por ahí, pensará "ah! pero no debe ser tanto, total sólo toman leche". Bueno, yo era de esas... ¡¡hasta que me pasó!! recuerdo que René se reía al escucharme repetir en voz alta mientras hacía el trabajo sucio, "¡eres mi hijo y te amo más que a nada en la vida!" ¡¡es que de verdad no hago eso por nadie más!! Mientras tanto, mi Amaro, feliz riéndose.

Y es que así es la maternidad al desnudo. ¡Olvídense de las fotos publicitarias donde una mamá aparece tranquila, maquillada, peinada, con una linda tenida  y con el bebé en brazos! ¡son puras mentiras para que una caiga en el engaño! jajajaja, bromas. Pero de verdad, hay muchas cosas que nadie las cuenta, o que si lo hacen una simplemente no puede dimensionarlas.

Como amamantar, otro buen ejemplo. Cuando esperas la llegada de tu bebé tienes dos posibilidades: o te mueres de susto de amamantar por las terribles historias que te han contado de pezones sangrantes y mastitis infernales; o te informas sobre como hacerlo de manera correcta. En mi caso, opté por la segunda. Leí cuanto artículo pillé sobre lactancia materna, pregunté a todas las mujeres que conocía que habían tenido una buena experiencia... es decir, todo tendría que salir genial, sin embargo, ¡¡otra cosa es con guagua!!

En la clínica, con el Amaro en brazos, quedé con la cabeza en blanco, pues nadie me dijo "ah! pero los recién nacidos como que duermen no más y aún no están entusiamados con mamar" plop! Ahí estaba yo con mi gordo que al igual que su madre -antes de ser madre- era bueno para la pestaña. Recuerdo que haciamos de todo con René para despertarlo y él ni se inmutaba. Lo peor es que estaba la presión de que si no mamaba le meterían relleno (pues parece que nadie les dijo a los de la neo que a una madre estresada le complica un poco más amamantar... en fin).

Una vez en casa, Amaro ya estaba más despierto, pero otra gran sorpresa... ¡nadie dijo que los bebés pueden pasar hasta más de media hora tomando papa por lado! Puedo contarles que si ya había visto todos los capítulos de Friends antes del Amaro, ahora creo que los he visto unas tres veces cada uno. Me sé la programación entera de casi todos los canales. He leído como cuatro libros y por si no lo han notado, tengo tiempo para revisar y actualizar facebook. Ah! y claro, me sobran minutos para divagar en las profundidades del puerperio... y Amaro sigue llenado sus tripitas.

Si alguna futura mamá lee esta nota, le recomiendo "Un regalo para toda la vida" del pediatra español Carlos González. Lo mejor que he leído para prepararse y tener una lactancia exitosa.

Me imagino que muchas saben lo que es trasnochar. Yo suponía que también lo sabía, pues el bar La Playa era casi que mi segundo hogar... pero eso no es nada en comparación a lo que se duerme con un bebé pequeño. Aún recuerdo la cara de loco de René la primera mañana de Amaro en casa, ¡es que no dormimos nada! pues como buenos padre primerizos teníamos terror de que la guagüita dejara de respirar, entonces nos turnabamos para dormir. Una rutina que pudimos sostener con suerte una semana, luego, nos dimos cuenta que nada pasaría y nos entregamos a descansar al menos un par de horas.

Para que se hagan una idea, el primer mes Amaro tenia hambre cada 3 horas en promedio, día y noche. Tras lo cual había que sacar chanchitos, mudar y volverlo a acostar. Futuras madres un consejo: si su guagua duerme, usted DUERMA! es la única forma de sobrevivir sin volverse loca, olvidese de lavar loza, de atender visitas, de ducharse, sólo duerma. Hoy, a los 3 meses Amaro se duerme a las 21 y despierta entre las 2 y las 3 am... ¡¡vamos que algún día recuperaremos los 8 horas!!

Otra cosa que no se sabe es que la lavadora aumentará al doble su trabajo. Una cree que es fácil lavar la ropa del bebé, total es chiquitita. Pero no es así, las primeras semanas entre nuestra inexperiencia y sus múltiples idas al baño y devoluciones lácteas, al menos en un día hay que cambiales la muda una vez, y así vamos sumando ropa sucia y agotando piluchos y balerinas. Y no se trata de que queramos que la guagua ande pintosa, sino que los olores pasan la cuenta. 

¿Acostumbrada a darse duchas largas, aplicarse crema de peinar, depilarse? Bueno, esas y muchas cosas más con un bebé simplemente desaparecen, hasta que un dia casi que por accidente te tropiezas con un espejo y ¡oh! se hacer urgente dejarle a la guagüita al menos una media hora al papá para poder echarse, a esa altura, ¡una manito de tigre!

Y así podría seguir enumerando cosas que se descubren sólo cuando nace una madre. Parece terrible, ¿no? Sin embargo una está dispuesta a eso y mucho más. Y es que otra cosa que cuesta dimensionar es cuando te dicen que se ama al hijo más que nada en la vida. Eso sólo lo entiendes cuando lo tienes en los brazos, y seguramente las que son madres coincidirán conmigo cuando digo que basta una sonrisa de tu guagua y todo el sacrificio está compensado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario